Este artículo busca elaborar las ideas presentes en la literatura del aprendizaje organizacional, integrándolas dentro de un modelo más global, donde el aprendizaje emerge de un proceso de competencia dinámica o evolutiva en los mercados, y en el que se explica la observable heterogeneidad en formas y rendimientos de las empresas. Los elementos centrales del modelo se orientan a considerar a la empresa como ente que aprende a través de la competencia en el mercado, el que además de dispensador de recursos es visto como un escenario de experimentación y aprendizaje. Además, se presentan algunas implicancias para la práctica e investigación en administración.